A group of people stand on a riverbank surrounded by forest
Al expandir los negocios sostenibles, podemos preservar y usar de forma responsable las especies terrestres y los ecosistemas de la Tierra. Foto: PNUD México

La Iniciativa Finanzas para la Biodiversidad (BIOFIN) del PNUD se alió con Social Venture Exchange México (SVX MX) a fin de explorar oportunidades para la inversión de impacto en proyectos y programas ambientales en México. El objetivo es diversificar los medios para la financiación de la biodiversidad más allá de la filantropía y promover una nueva generación de empresas sostenibles.

Las industrias abarcan pesquerías, agrosilvicultura, permacultura, ganadería regenerativa, economía circular y economía azul. Estos esfuerzos innovadores podrían conducir a oportunidades de capital restaurador, la escala más avanzada para la inversión de impacto. Solo a través de la ampliación de empresas sostenibles podemos mantenernos y utilizar sosteniblemente las especies y ecosistemas terrestres. El 15% de la tierra está actualmente bajo protección, pero ello no incluye todas las zonas importantes para la biodiversidad. El fomento de relaciones entre una nueva generación de empresas e inversionistas será fundamental para lograr el ODS 14 (Vida submarina) y el ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres).

El mercado de la inversión de impacto proyecta un crecimiento de dos dígitos a nivel mundial y, en México, se estima que se han invertido US$392 millones a la fecha.

Sin embargo, pese a la demanda de los inversionistas privados de impacto, la cartera de oportunidades de inversión bancaria conectadas a la gestión sostenible y conservación de recursos naturales es limitada, según este informe reciente de Conservación de Capitalización.

BIOFIN y SVX México están empleando un enfoque sistémico que busca oportunidades de inversión marginal para optimizar los resultados potenciales de la financiación innovadora de la biodiversidad. Pese a una cartera limitada, las empresas con impacto ya están mostrando liderazgo y hoy ya consideramos Ejido Verde como una exitosa empresa lista para su crecimiento.

Ejido Verde es una empresa de reforestación regenerativa que busca restaurar unas 9.712 hectáreas de tierras ejidales degradadas por la resina de pino, que pueden ser transformadas en bosques de árboles de pino. La iniciativa de Ejido Verde tiene como objetivo educar a la comunidad indígena Purhépecha sobre el manejo sostenible de sus tierras para garantizarles un ingreso digno. Se estima que se destinaron alrededor de US$49 millones solo para una comunidad de 6.000 personas, con más de 324 hectáreas de pino en los 20 años del proyecto, y más de mil millones de dólares en general para todo el ciclo de vida del proyecto, a la vez que se redujo un estimado de 6 millones de toneladas de emisiones de carbono, se mejoró la calidad del agua, se protegió la vida silvestre y se generó rendimiento sobre el valor del mercado.

La empresa es el resultado de una alianza entre la industria de resina de pino y las comunidades indígenas y rurales de México. Se trata de un tipo innovador de empresa social y comunidad forestal que beneficia a las familias rurales más marginalizadas mientras mejora el ambiente, además de brindar materia prima fundamental adecuada para una industria establecida.

Asimismo, el proyecto contempla la reforestación de árboles nativos, la mitigación del cambio climático y la promoción del patrimonio. Las comunidades indígenas y los ejidos en México cuentan con miles de hectáreas de tierra virgen que puede ser reforestada con pinos nativos mediante un manejo sostenible.

En 2009 se estableció Ejido Verde como un proyecto piloto, iniciativa de la industria química del pino para hallar solución a la disminución de materia prima a lo largo de 60 años, consecuencia de la deforestación pese a la gran demanda. El proyecto creará una cadena de suministro industrial única, en la que las comunidades indígenas obtienen el 90% del ingreso a partir de los recursos renovables durante 70 años. Además, ayudará a reducir la pobreza, a la vez que produce rendimiento sobre el valor del mercado para los inversionistas, estimado en 13% de TIR (tasa de rentabilidad Interna de la inversion).

En las 3.000 hectáreas que ya están bajo cultivo, las personas han visto el regreso de coyotes y venados, así como de más pájaros, mientras ha mejorado la calidad de aguas subterráneas.

A inicios de 2009, a fin de ampliar las operaciones, los inversionistas fundadores contrataron a expertos en el ámbito del escalamiento de empresas sociales con comunidades indígenas para mejorar la gestión de recursos naturales. Ejido Verde actualmente está creciendo para establecer 12.000 hectáreas, que representa triplicar las exportaciones de resina de México, a la vez que se crea riqueza comunitaria y se impulsa el escalamiento de árboles forestales.

Ejido Verde es un ejemplo del uso progresivo del mercado a largo plazo pero, al contrario del comercio justo, no requiere extraer primas ni crear una marca. En cambio, los inversionistas fundadores de Ejido Verde han estado llevando a cabo una gestión empresarial respetuosa al comprar resina de estas comunidades por 88 años. Se dieron cuenta de que la única manera para que la escalada de suministro a largo plazo de lugar, es a través de una sólida alianza con las comunidades.

BIOFIN y SVX México continuarán explorando y apoyando este mercado emergente en México. A principios de 2017, se organizó un curso de capacitación sobre la inversión de impacto para los representantes de las ONG y sobre proyectos de biodiversidad y conservación, que demostró la gran demanda para entender el mercado y cumplir las expectativas de los inversionistas y empresas de impacto. Este taller fue el primer paso hacia el desarrollo y la evolución de las capacidades a fin de crear una cartera de proyectos potenciales relativos a la inversión de impacto de la biodiversidad en México. Otros países en América Latina ya cuentan con empresas de impacto que buscan financiación, como Costa Rica y Colombia, que pueden beneficiarse y aprender de estas primeras experiencias y desarrollo del mercado.


Sobre los autores

Massimiliano Riva es especialista en Políticas y trabaja en Financiación Innovadora en el PNUD. Síguelo en Twitter: @massimilianoriv

Kevin Jones es cofundador y coordinador en SOCAP ay cofundador de Good Capital. Síguelo en Twitter: @Kevindoylejones

Mariana Bellot es coordinadora del Proyecto BIOFIN en PNUD México. Síguela en Twitter: @mabellot

PNUD En el mundo

Estás en PNUD Singapur centro de políticas globales
Ir a PNUD Global

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tobago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe